Powered by WPeMatico
Para los bebés prematuros, una incubadora es un salvavidas, pero sus consecuencias pueden durar toda la vida. Ahora, un equipo de científicos de la Universidad de Viena (Austria) ha descubierto que, aunque las incubadoras amortiguan algunos sonidos, amplifican otros, lo que puede dañar la audición de los bebés.
