Lo habitual es que no surjan complicaciones en el puerperio más inmediato en las madres, es decir, en las primeras 24 horas después del parto, pero a veces éstas sí ocurren. A pesar de que el parto haya ido bien, las más habituales pueden ser la hemorragia posparto (la más frecuente), las alteraciones en la tensión arterial de la madre, el tromboembolismo, o las infecciones.
Powered by WPeMatico
