Descubren un circuito cerebral único, vinculado a no poder dejar de comer

Según un nuevo trabajo, una región del cerebro está relacionada con el olfato y la recompensa, la otra con sentimientos negativos como el dolor y cuando la conexión entre estas regiones del cerebro es débil, las personas tienen un IMC más alto. En concreto, se trata de un estudio de Northwestern Medicine (Estados Unidos) que ha encontrado que una de las razones puede ser una conexión estructural recientemente descubierta entre dos regiones del cerebro que parece estar involucrada en la regulación del comportamiento alimentario. Estas regiones involucran el sentido del olfato y la motivación del comportamiento. El estudio se publica en la revista ‘Journal of Neuroscience’.

Powered by WPeMatico