La doctora en Neurociencias Celia García ha advertido de que cerca de dos tercios de las personas con síndrome de piernas inquietas no están diagnosticadas. En parte, esto se debe a que muchos pacientes confunden el trastorno con insomnio y, como consecuencia, no reciben el tratamiento adecuado, lo que repercute negativamente en su calidad de vida y en el descanso nocturno.
Powered by WPeMatico
