Powered by WPeMatico
El ictus es una emergencia en la que cada minuto cuenta, pero también una enfermedad en la que las decisiones que se toman durante el ingreso condicionan la vida del paciente durante meses y años. Los médicos trabajan bajo presión, con información compleja y tiempos muy ajustados, y los errores o las demoras en el tratamiento tienen consecuencias directas sobre la recuperación.
