Powered by WPeMatico
Entrar a quirófano con un bloqueo nervioso y despertarse horas después casi sin dolor es una de las grandes ventajas de la anestesia regional. El problema llega cuando ese efecto desaparece de golpe y muchos pacientes sienten un pico de dolor tan intenso que se ha bautizado como “dolor de rebote”, lo que ha hecho temer que el propio bloqueo pudiera dañar o “hipersensibilizar” el nervio.
