Dormir es fundamental para mantener un estilo de vida saludable, y a los adultos se les recomienda entre siete y nueve horas por noche. Sin embargo, estudios recientes indican que el 40% de la población mundial no duerme lo suficiente. Entre las consecuencias de la privación crónica de sueño figuran las enfermedades cardiovasculares, la obesidad, los trastornos neurodegenerativos y la depresión. A corto plazo, la falta de sueño puede reducir el rendimiento cognitivo, lo que afecta a la capacidad de atención, el juicio y el estado emocional.
Powered by WPeMatico
