Una exhaustiva revisión de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) publicada en ‘Brain Medicine’ aborda una de las paradojas más persistentes de la medicina moderna: la psiquiatría sigue siendo la única disciplina clínica importante que diagnostica enfermedades complejas principalmente mediante la conversación y listas de verificación de síntomas, mientras que campos como la oncología y la cardiología adoptaron hace mucho tiempo los marcadores de laboratorio, la imagenología y el perfil molecular.
Powered by WPeMatico
