Powered by WPeMatico
Los científicos han descubierto que los enfermos de depresión y ansiedad que han tenido una infancia traumática tienden a crecer como adultos enfadados, y cuanto peor es el trauma, más enfadado está el adulto. Esto puede afectar a la salud mental personal y a la interacción social, pero también dificulta el tratamiento de la depresión y la ansiedad.
