Powered by WPeMatico
Existen estudios que han demostrado que la leche y el queso podrían tener cierto papel protector contra la caries, por su contenido en calcio, en fosfato, y en caseína. Estos alimentos pondrían a disposición del esmalte los minerales que lo componen, el calcio y el fosfato, y la caseína facilitaría su incorporación al mismo; lo que permitiría su remineralización y fortalecimiento.
