Powered by WPeMatico
Investigadores del Instituto Max Planck de Investigación del Metabolismo de Colonia (Alemania), en colaboración con la Universidad de Yale (Estados Unidos), han demostrado que los alimentos con alto contenido en grasa y azúcar alteran el cerebro y si se consumen regularmente, aunque sea en pequeñas cantidades, el cerebro aprende a consumir precisamente esos alimentos en el futuro.
